sábado, 21 de junio de 2014
The Cartoonist: Cartas de Amor.
sábado, 30 de abril de 2011
La Imposible Patrulla X: Ladrillo a ladrillo

viernes, 25 de marzo de 2011
El Inmortal Fuego de una Fénix Oscura
De ninguna manera podían llegar a imaginar unos jóvenes Chris Claremont y John Byrne que, en aquel verano de 1980, los que hasta entonces eran los autores revelación del momento, los que se habían hecho cargo de una colección moribunda para insuflarle nuevos y refrescantes aires de cambio, iban a convertirse de la noche a la mañana, en autores clave del medio, y la historia que acababan de dar por terminada, en pieza clave y referencia para todos aquellos tebeos que aún estaban por llegar a lo largo de la próxima década.
Han sido muchas las muertes que ha visto el universo Marvel a lo largo de su historia, especialmente de féminas célebres, como Elektra o Gwen Stacy. Sin embargo, ninguna dejó en el medio tanta huella como lo hizo en su momento la que se produce al finalizar “La Saga de Fénix Oscura”. No sólo por la muerte en sí, sino por la extraordinaria cadena de acontecimientos que acaban conduciendo a ésta. Claremont desarrolló, a lo largo de un buen número de episodios, un enrevesado puzzle, un castillo de naipes construido a base de pequeños detalles y cabos sueltos que, llegados al Uncanny X-Men 135, explotan en la cara del lector para hacerle ver que, en esta ocasión, es imposible el final feliz.
“La Saga de Fénix Oscura” nos narra el particular descenso de Jean Grey a los infiernos. De cómo los X- Men, un grupo compuesto por rarezas, seres marginados y atormentados, deben hacer frente a uno de ellos suyos. No un mutante, sino un ser querido, una compañera y amiga que ha sido corrompida por un poder imposible de controlar. Los mutantes se ven inmersos en esta ocasión en la mayor epopeya que jamás hayan vivido, alcanzando niveles cósmicos al llegar al final. El destino de varios universos estará en sus manos, pero el precio a pagar por salvarlos será demasiado elevado.
Claremont alcanza con esta historia su cénit como guionista. Después de cinco años probando y jugando con las teclas de la colección, es en estos momentos cuando la hace verdaderamente suya y sabe exactamente qué rumbo tomar para dejar al lector siempre con ganas de más. “La Saga de Fénix Oscura” se convierte, además, en el modelo a seguir por su escritor a partir de ese momento, pues se trata, sin lugar a dudas, de la mejor historia que jamás han vivido y vivirán los mutantes, y en ella reside la esquiva clave del éxito. Un perfecto tratamiento y desarrollo de los personajes, un control absoluto del tempo narrativo, algo de suerte y, no podemos olvidar, un dibujo a la altura. Porque si Claremont alcanza aquí la gloria, otro tanto ocurre con el canadiense John Byrne, un dibujante que, a pesar de desarrollar excelentes trabajos posteriormente, como “Días del Futuro Pasado”, “Los 4 Fantásticos” o “El Hombre de Acero”, jamás llegará a rozar el nivel que demuestra en estos números, en los que nos deja a la mejor Jean Grey jamás dibujada, y viñetas que han pasado a la historia, como la que protagoniza un Lobezno sediento de venganza al final del número 132. Un tándem creativo, el de Claremont y Byrne, que si ya forma parte de la historia del noveno arte es, en gran medida, por estos nueve números cargados de épica y dramatismo made in Marvel.
Después vendrían resurrecciones, clones, hijos, bodas y, de nuevo, fuego y muerte. Pero eso no cambia un ápice del valor de una historia como “La Saga de Fénix Oscura”. Una saga por al que jamás pasará el tiempo. Una saga que, como no podía ser de otro modo, es verdaderamente inmortal.

PD: Para los interesados en adquirir la saga aquí mencionada, Panini la ha reditado hace bien poco dentro de su coleccionable "Héroes Marvel", al módico precio de 10 euros y con la portada que adjuntamos. Si después de leer esto, no te entran ganas de leerlo, no tienes alma.
viernes, 4 de diciembre de 2009
“¿Y cuál es mejor, mamá?” Hoy: “Coraline”

jueves, 2 de abril de 2009
6 - 3 - 2009 - 3 - 6


miércoles, 25 de marzo de 2009
Mutis, por IvánN Díaz



miércoles, 11 de marzo de 2009
BATMAN, por Las Entidades
Junto con Superman, el otro gran icono de DC por excelencia, aunque por tono y modus operandi sea justamente su antítesis. Donde Supes es heroico, luminoso y sensible (un señor que llora si no comentas debe ser extremadamente sensible), Bats es astuto, realista y oscuro. Juega con el miedo de sus oponentes, y presume de ser “el mejor detective del mundo”… dependiendo siempre del guionista que toque. ¿Cómo? ¿Que te interesa más el bueno de Bruce Wayne que el buenazo de Clark? ¿Qué quieres empezar a adentrarte en su tenebroso mundillo? Pasa, pasa entonces y descubre nuestras recomendaciones para todo aquel que quiera profundizar en la mitología del hombre murciélago.
Lo mejor para alguien que no tenga ni repajolera idea sobre Bruce Wayne, y simplemente quiera leer algo del personaje que tanto le ha intrigado serían los recientemente publicados por Planeta “Batman: Black & White”.

“Batman: Black & White” es una antología de historias cortas llevadas a cabo por algunos de los mejores talentos de la industria comiquera. Desde autores más indies como Paul Pope o Paul Grist a grandes conocedores del Caballero Oscuro, como Denny O’Neil o Ed Brubaker. Desde clásicos como Joe Kubert o Richard Corben a artistazos como Alex Ross, Gary Gianni, Enrique Breccia o Bill Sienkiewicz. Tres tomos recientemente publicados por Planeta DeAgostini que rondan entre los 12 y los 17 euros, repletos de historias cortas que exploran la mitología del atormentado personaje. Algunas tiran más hacia su vertiente pop (John Byrne, Dave Gibbons…), otros experimentan saliéndose un poco de lo habitual (Neil Gaiman, Brian Bolland, Ann Nocenti, Walter Simonson…), alguno ahonda en su estupenda relación con menores de edad (!!) (Chris Claremont), otros entran sin pensárselo en la parodia (Ty Templeton y Marie Severin, Kyle Baker…) la mayoría realizan historias normalitas que intentan explorar el mito (Matt Wagner Kelley Puckett, Steven T. Seagle, Warren Ellis, Brian Azzarello…) e incluso hallamos alguna obra maestra (“Tal Para Cual” de Bruce Timm, nunca se contó tanto y tan bien sobre Dos Caras en tan poco espacio). En resumen, tres tomos para los que no hace falta ser un experto en la materia, pero que igual pican tu curiosidad y te desvían hacia objetivos mayores. Y si no, igualmente tendrás una antología de autores y dibujantes de primer nivel del noveno arte recogidos en pocas páginas (Mike Mignola, Frank Miller, Mike Kaluta, Barry Windsor Smith, Neal Adams, John Buscema, Gene Colan, Eduardo Risso, Howard Chaykin, Darwin Cooke…). Ideal para principiantes.

¿Algo con más sustancia? Entonces da el paso y ve a por uno de los mejores tebeos que jamás se han publicado. “Batman: Año Uno” narra los inicios de un Batman principiante, que todavía no es el Señor de la Noche respetado y temido, sino simplemente una leyenda urbana que nadie cree que exista. Es el retrato de una Gotham City podrida hasta la médula, como jamás lo ha estado. De un policía honesto que llega a la ciudad para intentar no verse corrompido, y que deberá buscar amistad en quien menos lo espera: un perturbado que cree poder cambiar las cosas vestido de rata voladora. Frank Miller y David Mazzuchelli definen en tan sólo cuatro capítulos la esencia misma del personaje, su origen y motivaciones. Comprendemos a Bruce Wayne y por qué decide emprender su cruzada contra el crimen. Nos identificamos con Gordon, siempre intentando hacer lo correcto aunque no siempre lo consiga. Vemos los primeros pasos de un insistente fiscal del distrito que comparte objetivos con ambos, aunque el destino le reserve una mala jugada. Uno de esos cómics que debería ser indispensable en cualquier tebeoteca. Y además, en cuanto a ediciones hay donde elegir: desde la antigua y manejable edición de Norma, pasando por el primer y barato (1 euro) número del primer coleccionable de Batman, hasta la edición más reciente de Planeta de Agostini, tamaño familiar y mucho más cara. Y si te apetece saber cómo podría continuar cronológicamente la trama aquí planteada, también son recomendables “El Largo Halloween” y “Victoria Oscura”, del tándem formado por Jeph Loeb y Tim Sale, que exploran la relación entre Gordon, Dent y Bats, así como el nacimiento de Dos Caras o Robin. Ambos han sido reeditados recientemente, por cierto.

¿Te intriga la visión de Frank Miller sobre el murciélago? Entonces toca una lectura más compleja, alabada y crepuscular. “El Regreso Del Señor de la Noche” o “El Retorno del Caballero Oscuro”, depende la edición que compres. En esta historia Miller pasa de los comienzos de “Año Uno” a contar las andanzas de un Bruce Wayne retirado, hastiado de ser Batman, en un mundo que necesita de nuevo a alguien que lo saque de la inmundicia en la que se ha sumergido. Es un Batman más radical, cínico y experimentado, pero igual de atormentado y concienciado con la causa. Un Bruce Wayne que descubre cuán imposible es escapar de su destino. Un guión complejo, lleno de momentos memorables y crítica política, y una narración fluida, caracterizada por la brusquedad del trazo en el dibujo de Miller, las densas tintas de Klaus Janson y los colores de Lynn Varley. “El Retorno del Caballero Oscuro” (DK para los amigos) es uno de los mejores trabajos de Miller, sobre todo en cuanto a guión. Un cómic que, junto a “Watchmen”, cambió en los 80 la manera de enfocar los tebeos, volviéndolos más oscuros y violentos, una herencia que todavía perdura hoy en día, aunque muchos tiendan a tergiversarla. Junto con “Año Uno”, la obra imprescindible de Batman, una auténtica joya. No así, su secuela, “El Contraataque del Caballero Oscuro”, surrealismo en estado puro.

Si con eso no te basta, puedes probar a hincarle el diente a dos trabajos igualmente recomendables. El primero, “La Broma Asesina”, está considerado por muchos como la historia definitiva del Joker, aunque más bien debería considerarse la reflexión definitiva sobre su relación con Batman. En pocas páginas, el afamado guionista Alan Moore (V de Vendetta, Watchmen…) y el realista dibujante británico Brian Bolland diseccionan la psique del Joker, y ponen al héroe al límite, forzando su sentido de la moralidad y el deber cuando sus amigos son atacados sin piedad por el Príncipe del Crimen. Una obra polémica para muchos, ya que ahonda en los orígenes del risueño enemigo, a todas luces innecesario. Algo que, por otra parte, Moore nunca da por oficial, sino que puede ser simple fantasía de la destrozada mente del personaje. En cualquier caso, una obra más que recomendable, con el mejor Joker de cuantos ha habido (Heath Ledgers aparte), y viñetas tan escalofriantes como las relacionadas con su nacimiento como archienemigo desquiciado del héroe. Como la otra cara de la moneda. Se dice que este año Planeta DeAgostini reeditará esta obra, así que estad atentos.

El segundo destaca sobre todo a nivel artístico. “Arkham Asylum” es un tétrico descenso a los infiernos por parte de Batman, quien deberá adentrarse en Arkham, donde todos sus enemigos le esperan para darle caza, y donde deberá afrontar sus eternos fantasmas personales. Mientras, se nos muestra la atormentada existencia del creador de Arkham, y su caída en las profundidades de la locura, una locura de la que Bats intenta escapar a toda costa. Plagada de momentos impactantes y tenebrosos, “Arkham Asylum” no sería lo que es si no fuera por el inmenso arte de Dave McKean, que hace de cada página una obra digna de exposición, empleando todo tipo de técnicas y aprovechando el onírico mundo que le proporciona un comedido pero excelente Grant Morrison. El escritor pone a disposición de McKean un mundo de pesadilla, plagado de criaturas enfermizas (nunca el Joker dio tanto miedo) y momentos en los que realidad y fantasía se mezclan de manera sangrienta. Sólo por su arte ya debería ser compra obligada. Recomendable la reciente edición Absolute, que cuenta con bocetos y el guión completo de la obra.
PD: Entiman desde la distancia le dedica este post en especial (no por ser de Batman, sino porque el día cuadra que da gusto, oye) a la Entimadre, ya que hoy, 11 de marzo es su connotación (jijiji) y este es el primer año en el que servidor no está ahí celebrándolo. ¡Un beso mu gordo desde Seregno, sus echo de menos, guárdenme un trozo de tarta, gordos! ¡Espero que sea de las clásicas de chocolate, nada de experimentos raros!
PD 2: Dedicarselo también, ya que estamos, al señor Osukaru, que hace unos días días ha estrenado dígito y, para evitar posibles depresiones, intentamos hacer dede aquí lo máximo posible para animarle semejante hazaña. ¡Feliz connotación, señor samurai!
PD 3: Y por último, pero no menos importante, Entiman también se lo dedica a una señorita que se suma a la epidemia cumpleañera. La poetisa del silencio, entifan silenciosa que siempre lee y nunca comenta, a la que servidor echa de menos. No diré más, que luego todo se sabe y empiezan los enti-cotilleos. Sólo que ojalá que mañana te lo pases bien, y que no te vuelvas demasiado loca. ¡Un bacio milanés muy grande!
lunes, 9 de marzo de 2009
El Daredevil de Frank Miller a través de sus personajes, por Fer1980


miércoles, 4 de marzo de 2009
SUPERMAN, por Conner Kent



viernes, 28 de noviembre de 2008
24 de Octubre, Diario de…
Realmente los 24 de octubre no suelen ser para mí más que otro día otoñal. Un día más, en el que pelear con los problemas de cada día (algo más excepcionales que los del resto, pero problemas al fin y al cabo), ver amigos, estar con mi (escasa) familia y, en resumen, continuar con la rutina habitual. Ni aniversarios, ni fiestas, ni nada que me haga recordar especialmente este día. Y mira que podría recordar cosas, porque, si algo no ha sido mi vida, es aburrida.
Todos los días pasa algo. Ya no es sólo que no llegue nunca a tiempo al trabajo, que no tenga suerte con el sexo opuesto, o que se me quemen las tostadas (bueno, esto no me ocurre tan a menudo, la verdad). Es esa sensación, casi obligación moral, de que he de salvarlos a todos. De que sus vidas son responsabilidad mía, y si algo le ocurre, por muy ajena que me resulte dicha persona, la culpa caerá sobre mí. Mira que soy mayorcito, pero no escarmiento. Podría decirse que es algo que llevo en los genes, desde que nací aquel verano de 1962, pero no es menos cierto que esta enfermiza obsesión se genera realmente a mis 16, en plena adolescencia y cambio hormonal.
¿Cómo? ¿Qué quién soy?
¿De verdad queréis saberlo?
Mejor preguntadle a Fran, que probablemente lo sepa incluso mejor que yo. ¿Que qué Fran? Pues Francesc Martínez, obviamente. El que ha hecho que ahora recuerde el 24 de octubre como algo especial, como el día en que la segunda parte de mis diarios salieron a la luz.
Hace un año, “Spider-Man: Diario de Peter Parker” no pudo tener mejor acogida. Mis años más mozos e inexpertos fueron minuciosamente estudiados por este chico catalán que me conoce casi mejor que a si mismo. Desde incluso antes del fatídico mordisco de la araña, Fran recolocó y ubicó todos los pasajes conocidos de mi cada vez más larga existencia. Desde pesadillas de infancia, hasta ex novias fugaces o enemigos más fugaces todavía, todo fue clasificado en esta primera parte de mis diarios, en los que Fran se dejó cada segundo de cada minuto de su tiempo libre. Yo simplemente era el protagonista de su sueño, un sueño que esperaba ser materializado desde que entré en su vida con el número 16 de Forum, con mi “hermano” Ben y yo en la portada dándonos de lo lindo. Ese era un cómic que Fran no había podido clasificar en el primer libro, pero…si una primera parte tiene éxito, ¿qué suele ocurrir?
Fran ya tenía preparado este segundo libro desde la concepción del primero. Tenía pensado de manera más o menos clara cómo se iba a distribuir todas mis hazañas, cómo transcribir mi diario. Decidió cortar el primer volumen al final de mi segundo encuentro con los Seis Siniestros, para comenzar este nuevo con mi primer encontronazo con Calypso, y de ahí hasta mi último cumpleaños, día que recuerdo vagamente, como casi todo lo ocurrido antes de mi pelea con el Señor Negativo. En palabras del autor, hace un año en “Bajo la Máscara”: “Sobre lo de que haya una segunda parte, todavía está por ver. Pero si las ventas funcionan algún día saldrá. Mi idea es que incluya hasta el Amazing Spider-Man 500 (pensad que ese libro incluiría las cinco series de Spider-Man y toda la etapa del clon, Ben Reilly sería un apéndice de éste volumen) y dejar para un tercer libro lo que falte más cosas como Ultimate, Spider-Girl y todas las historias de Spider-Man que no entren en la continuidad (si hubiera espacio me gustaría poner hasta las series de TV, pero estamos hablando de algo que no se si se hará y, si se hace, será dentro de bastantes años).” O sea, que por lo que parece, tenemos Diarios para rato.
“Spider-Man: Diario de Peter Parker 2” era una misión infinitamente más complicada que su predecesor. Entramos en los 90, década en la que se me exprimió todo lo editorialmente posible, con cruces entre editoriales, con tropecientas colecciones simultáneas y otros tantos cameos en series que ni me iban ni venían. Todo esto obviamente conllevaba una gran cantidad de basura comiqueril, y de errores de continuidad en los que no sé ni cómo me metía. Afortunadamente, para eso está Fran, que se ha leído y releído todos los tebeos de la época correspondiente, los ha ordenado como debe ser, y nos ha regalado otro libro perfecto, tanto para los no iniciados en el universo de vuestro arácnido servidor, como para los que quieren tener toda su colección bien ordenada, sin ningún error cronológico. Todo lo dicho sobre el anterior trabajo es aplicable a este también, pero multiplicado por la dificultad que entraña y por la ambición que Francesc ha volcado en este nuevo libro. Y además, con algunos…añadidos interesantes.

Sí, el portadista es el mismo, el genial Pedro Delgado, pero es que además la portada es… sencillamente perfecta. Se puede discutir que podrían haberse incluido más personajes destacables de la época que trata el libro, como Chacal o Kaine, pero eso no quita para que el dibujo sea simple y llanamente espectacular, de esos que ves en una estantería y te hace acercarte a ojear el producto. Chapeau por el artista, que de nuevo se ha convertido en el mejor reclamo comercial para el “Diario…” (y en mi nuevo fondo de pantalla, como ya ocurriera con el primero). Sin embargo, aquí hay más de un nuevo reclamo: por sus páginas se dejarán caer personalidades blogueras tan conocidas como Julián Clemente, Mike o El Tete, por poner algunos ejemplos (seguro que alguno olvido, eso me pasa por estar todo el día de azotea en azotea). Bien con textos o dibujos, ayudan a dar la puntilla al trabajoso escrito de Fran. Eso sí, no esperéis ver de nuevo un dibujo de Entiman entre sus páginas, pues por más que busquéis no encontraréis ni un trazo de entidad. Entiman no dibuja aquí. Entiman escribe.
Digamos que la entidad masculina se mantiene en la sección, pero cambia de cometido: dentro del “sobre el autor”, es ahora Entiman el que escribe acerca de la vida, obra y milagros frikis del escritor de éxito catalán. Para todos aquellos que os consideráis Entifans, ya tenéis un indiscutible motivo para abrir la cartera. Las Entidades ya publican sus desvaríos. ¡Y en libros de éxito!
Éxito que se Francesc Martínez se tiene más que merecido. Por sus inacabables ganas de trabajar, por lo que disfruta escribiendo, por la calidad que siempre tiene su resultado final, y sobre todo por lo mucho que se esfuerza en organizar la vida de un personaje como yo, de letras y papel, que nunca podrá agradecerle personalmente las horas que gasta en escribir obras como “Diario de Peter Parker 2”, que dignifican, no sólo a mí, sino al menospreciado mundo en el que me muevo.
Entrada de Tu Amistoso Vecino Spider-Man.
Preparándose para la tercera parte…

