martes, 25 de septiembre de 2007

Semana Cine: Inauguración


Bienvenidos a esta especie de “semana de compensación cinéfila”. Nos explicamos: al comenzar nuestra aventura blogueril pensábamos darle bastante protagonismo no sólo al cómic o la música, sino también al cine, una de nuestras mayores pasiones. El verano, el surgimiento de otros temas de los que hablar, o la misma desgana nos han hecho posponer reseñas algo más actuales que las de “Defendiendo lo Indefendido” (que también retomaremos en breve). Pero esta semana intentaremos (reiteramos lo de intentar, porque últimamente hemos estado bastante ocupados) poneros y ponernos al día. Hoy toca cine pre-verano, así que al turrón, que es del duro:


- El Ilusionista: Film por el que nadie daba un duro, y que se ha acabado convirtiendo en la que probablemente sea la mayor y más agradable sorpresa (junto con otra que criticaré después) de los últimos tiempos, tanto a nivel de crítica como sobre todo de público, más aún en España, donde se ha mantenido entre las 10 más vistas desde su estreno hasta un par de meses en adelante. ¿Dónde puede radicar este inesperado éxito, tratándose de un film sin ningún tipo de pretensiones ni de peli de culto ni de blockbuster taquillero, con una campaña de publicidad mínima y sin grandes estrellas en su reparto (por más que me parezca una injusticia que no se considere como tal a Edward Norton, uno de los mejores actores de los últimos veinte años, y que vuelve a lucirse en esta película)? Pues quizás sea por eso, por su sencillez. Por no perderse con guiones enrevesados, dirección videoclipera (por otra parte muy buena si se sabe usar con cabeza) y actores sobreactuados, sino que cuenta una historia de amor “más allá de la muerte” de las de antes, con un reparto genial (destacando los protagonistas Edward Norton y Paul Giamatti), sin apenas efectos visuales, con una música y fotografía genial, una dirección muy sobria de Neil Burger y un giro final en el guión para pillar a los espectadores más distraídos que no hayan supuesto que algo no cuadra en la historia, giro que a más de uno y dos les habrá recordado a “Sospechosos Habituales”.


- El Truco Final (El Prestigio para los amigos): El “otro” film de magos que debía estrenarse a la vez que “El Ilusionista”, y que debía llevarse también toda la taquilla, las buenas críticas, alguna nominación a premios importantes y demás parabienes. Y al final se quedó en un terreno de “ni fú ni fá” en todos estos aspectos: en España ha sacado más taquilla “El Ilusionista” (no así en EEUU, aunque, sin ser considerada un fracaso, tampoco ha recaudado lo que esperaba), en críticas, se ha llevado una sorprendente indiferencia, lo cual siempre es malo para un film que quiere sacar dinero, y en cuanto a premios sólo ha recibido algunas nominaciones a los Oscars en lo que a premios menores se refiere... ¿Pero a todas estas qué tal está la película? Pues, con “El Prestigio”, su realizador Christopher Notan se consolida como uno de los directores “jóvenes”, de la hornada de Bryan Singer o M. Night Shyamalan, con un estilo propio y unas inquietudes que se acentúan a cada film que pasa. Así, al igual que ocurriera con sus anteriores trabajos (“Memento”, Insomnio” (para mi su obra más floja) y “Batman Begins), Notan vuelve a tratar temas como el sacrificio, los miedos, la inseguridad en uno mismo, la soledad, y por encima de todos estos, el más importante: la obsesión. Es una película en la que no hay buenos ni malos, sino dos personas completamente obsesionadas con destruirse el uno al otro, así como en autodestruirse a sí mismas. Todo esto a través de unas interpretaciones inspiradas tanto de los dos protas (Christian Bale y Hugo Jackman) como del reparto de secundarios (Michael Caine, David Bowie, Goll...perdón, Andy Serkis... Quizá la única que está un poco por debajo es Scarlett Johanson, pero bueno...), de un guión arriesgado que se guarda todos los giros y sorpresas para el último tercio del metraje, de un montaje excepcional, habitual en Nolan...En resumen, el reverso tenebroso del film de Norton, con más profundidad y presupuesto.


- 007 Casino Royale: Película que venía precedida por la polémica elección para el papel protagonista de un actor como Daniel Craig, siempre secundario misterioso a la par que espléndido, que prometía un Bond más duro, realista y sucio que nunca. Todo el mundo se esperaba lo peor de este film, mientras que a mi cada vez me daba mejor pinta: Daniel Craig, Eva Green, una aventura de un Bond primerizo (y por ende, algo mas soportable que el más maduro, tan perfecto y sobrado que me ripia)...lo único que había que temer era algo que lamentablemente se está volviendo habitual en los blockbusters recientes:la elección de un director impersonal, en este caso el culpable de “La Leyenda del Zorro” Martin Campbell. ¿Resultado? Una excelente película que consigue lo que parecía imposible (al menos para mi): revitalizar con una vuelta hiperrealista a los orígenes un personaje anquilosado hace décadas en el pleistoceno cinematográfico, convirtiéndolo en una persona que rebosa carisma, salvajismo y tozudez. Es un Bond perfecto, con muchas asperezas y diferencias en su carácter que pulir (ya que para eso es una precuela) hasta que llegue a convertirse en el 007 que tan famoso hizo Sir Sean. En cuanto al reparto, destacar que TODOS son destacables (Mads Mikkelsen (el malo, vamos), Jeffrey Wright, Judi Dench...) pero por encima de todos estos, una pareja protagonista formada por Craig y Green impresionantes, formando una pareja que da gusto verla y oírla en todos los diálogos y escenas que mantienen. Una nueva entrega del agente secreto más conocido, y que, por fin, es tratado con la humanidad, realismo y calidad que merece.

- Rocky Balboa: Para mí, la gran sorpresa de estos últimos meses. Mentiría si dijera que iba a ver esta película con una mentalidad optimista, pero cuando La Entidad Femenina y Locke te arrastran, no puedes negarte (puedes chillar, pelear, gruñir, quejarte...pero no te escapas). Lo único que conocía de la saga eran muchos fragmentos del primer film (de haberla intentado ver un par de veces), y que la saga poco a poco había ido degenerando desde una calidad media alta a una mucho menos que mediocre, casi risible. Pero, la verdad es que, entre la legendaria música de Bill Conti, el ver a Stallone boxeando con 60 años y a Peter Petrelli (ídolo de la Entidad Femenina desde hace eones, no de ahora) haciendo de hijo de Sly, pues oye, que uno veía el trailer y se animaba, la verdad. Después de ver la sexta y presumiblemente última (¡a Dios le pido!) entrega, “Rocky Balboa”, uno no puede por menos que sentirse satisfecho de no haber (mal) gastado el dinero en pedanterías buscaOscars (yo no he dicho “Babel” o “Crash”...) y sí en una película que tiene mucho de aquellos film ochenteros...en el buen sentido. Aquellas pelis de Irwin Winkler (que también produce este film) sin más pretensiones que entretener de manera contundente, sin ínfulas de mensaje, pero con mucho contenido si a uno le daba por escarbar (me viene a la mente “La Noche y la Ciudad”, o “Huída a Medianoche”, aunque ésta la dirigía Martin Brest). Si bien el guión decae en algún momento, debido a que tampoco vamos a descubrir ahora que Stallone no es Shakespeare, resolviendo algunas tramas de manera vergonzosamente previsible, como la del hijo de Rocky (un Ventimiglia sin estridencias ni histrionismos, que cumple de sobras su papel) o la relación de Rocky con el hijo de su ligue (¿pederastia? nah...), me parece mejor construido y dirigido que la gran mayoría de sobrevaloradas películas que se estrenan en los cines normalmente. Como cualquier buena película de boxeo además, de lo que menos trata es sobre el deporte mismo, sino más bien de la situación de una persona cuando, a pesar de que creía no tener nada más que hacer sino deambular en esta vida hasta el final, descubre que tiene un vacío, algo indefinible que no se llena fácilmente, más aún cuando ya estás hecho una pasa. Una gran película, de bella fotografía y banda sonora, con una media hora final trepidante, que simboliza una rara avis en el mundo cinematográfico de estos tiempos, una manera de hacer cine pasado de moda, tan necesario como endiabladamente carismático (ahora, ¡qué miedo tengo a Rambo 4!, y voy abreviando que esto ya está quedando largo).


- Scoop: Nueva película del favorito de la crítica Woody Allen, más entretenida que su anterior supuesta obra maestra “Matchpoint”, con una pizpireta Scarlet Johansson, más entonada que en el Prestigio, un serio Hugh Jackman y un Woody Allen...pues haciendo de Woody Allen, tampoco vas a pedirle más. Aunque sigo sin entender por qué cuando rueda en Londres usa música clásica (algo que en muchos momentos queda forzado), en este caso se nota que los actores se han divertido rodándola, y eso se transmite al espectador, haciéndole pasar un rato ameno (genial, aunque ya visto, el viaje a través de la laguna Estigia, con una Muerte impasible), pasando por alto los numerosos agujeros del guión.


- Noche en el Museo: El claro ejemplo de cómo una buena idea inicial puede acabar degenerando en una película previsible y plana, desaprovechando sus posibilidades y los esfuerzos de los grandes actores cómicos (Ben Stiller, Robin Williams, Dick Van Dycke, Owen Wilson...) que se dan cita en el film. Una pena...Aún así, tiene sus hallazgos (el tiranosaurio, la estatua de Pascua...), pero no consiguen que el film remonte el vuelo.


- El Motorista Fantasma:...no se si merece la pena que malgaste unas palabras en semejante...Una de las peores películas que he visto en TODA mi vida: guión inexistente, actores de un nivel deplorable (a Nicolas Cage dan ganas de ponerlo en un paredón y acabar con su (y nuestro) sufrimiento durante la hora y media laaaaaaarga de la película, y en cuanto a lo de Eva Mendes, parece llevar un letrerito luminoso en la frente (o en otros sitios más visibles...) que dice: “mi manager me ha dicho que para llegar a ser una star en Hollywood hay que hacer estos papeles, así que pongo el piloto automático y me aprieto a mis queridas y siliconadas (o no) amigas hasta perderlas por falta de sangre”), dirección nula, efectos especiales cutres...Vergonzoso, y más aún para un medio como los cómics que necesitan una buena imagen para superar el eterno estigma de su infantilidad.


- Apocalypto: Bajo mi punto de vista, la gran olvidada de los Oscars del 2007, debido a lo que todo el mundo sabe: que Mel Gibson declarara públicamente, y borracho como una cuba (o varias) su aversión a la raza judía (con frases como “los judíos tenéis la culpa de todas las desgracias de la historia de la humanidad”, y otras joyas...), con lo cual, Hollywood (que otra cosa no tendrá, pero judía es hasta las cejas) le dijo “ala, que sí. Que si eso te puedes ir olvidando de premios y eso...” (claro que, como decían en algunas revista de cine recientes, si Gibson llega a ser un ateo de izquierdas en vez de un cristiano derechista, no se yo si hubiera pasado lo mismo...). Pero, cinematográficamente hablando, y dejando al director-persona a un lado, Apocalypto es una maravilla. Poderosa visualmente, espléndidamente narrada casi sin palabras, con una música, montaje, actores y fotografía perfectos, y sobre todo con una cámara que no deja de moverse en ningún momento, es una película que te atrapa de una manera magnética, y no te aburre durante las 2 horas y media de metraje, algo que, para tratar sobre el tema que trata y estar subtitulada, es encomiable (y sí, es violenta, pero no tanto como se ha dicho por todos sitios, más aún cuando en el film la violencia es algo tan normal como necesaria). Una peli como las de antes que, junto con “Infiltrados” me han devuelto la fe en el buen cine.


Esto es todo por hoy. En breve, 1ª parte del “Cine de Verano”. Estad atentos a la cartelera que en breve se habrá actualizado…


PD: Últimos días de la encuesta, últimos días para entrar en el sorteo...el que no corre vuela...o eso dicen...

2 comentarios:

Agustín dijo...

jejej, vaya critiquitas!!! XD

el ilusionista no la he visto pero me la han recomendado, lo mas probable es que la vea muy pronto..

rocky VI creo que fue una época, un tema interesante pero que a mi entender se acabo "No more", asique tenia muy claro que no iría a verla, siempre elijo aquellas pelis que creo que van a sorprenderme, y de las que no espero nada, simplemente no voy.

ghost rider fue algo muy extraño, me gusto y no me gusto, todavia nose lo que siento, creo que lo peor del film fue mi aborrecido nicholas cage al cual nunca veo sus pelis, pero bueno, la historia no estuvo tan alejada del comic, y no fue tan mala de todos modos

Noche en el museo, peli que vi en mi pais argentinita cuando me fui de vacaciones en enero de 2007, y me gusto, de una simple historia, sacaron algo bonito, de mas está decir que me gusta mucho ben stiller (como actúa!!! XD)

casino royale, no mentiria si les digo que la fui a ver (no suelo ver al 007) para hacer mas liviana la espera con spider-man 3, simplemente, no me gusto ni un poquito, me parecio sosa, sin carisma y totalmente falta de originalidad, cuando lo envenenan y justo lo cura la chica, claro, claro, sin decir que el final fue un auténtico amasijo de confusiones.

de las demas no las vi, porque no me despiertan el interes, soy un cinéfilo muy duro de convencer, tampoco soy muy exigente, pero bue, ese soy yo. XD

P/D: Gracias a vos, me salió este resumen del 2007, jaja, ni yo me lo esperaba!!

salu2!

Thor dijo...

A mi me gustó noche en el museo,por lo menos te echas unas risas,que es para lo que sirve.

Con el mototorista fantasma si que me eche unas risas,sobre todo con algunas actuaciones.Desde luego yo ya había visto críticas cuendo la vi y sabia lo que me iba a encontrar,de este modo me evité la cara de"¿pero que he hecho yo para merecer esto?"que se les quedaría a los que se encontraron con la peli esperando ver algo decente.