miércoles, 24 de diciembre de 2008

Fábula de Navidad: Locke y el Día de...



Empezó como una jornada normal y corriente. Locke salía de su casa, esperanzado, contento, quizás puede que algo excitado. No, no cantaba, porque él es un hombre serio y sobrio, y porque además no sabe, pero seguro que si hubiera sabido nos hubiera deleitado con alguna joya de su propia cosecha.

Locke se encaminaba a clase. La conexión de Internet de la academia le llamaba de manera poderosa, y ese día pretendía aprovecharla lo más posible. ¿Que estaba lloviendo? Bueno, eso era sólo una pequeña molestia. Nada de que preocuparse.

Después de un rato largo de conexión weberil, Locke se sintió un poco desilusionado al ver que no había podido bajarse ninguna serie de las que pretendía. Tan sólo una partida guardada del Little Big Planet, que en ese momento asumía que funcionaría al llegar a casa. El almuerzo tampoco fue una delicia, aprisa y corriendo, y en un lugar donde las pizzas tenían el triple de masa de lo que es humanamente comestible. Quizás el día estuviera torciéndose un poco, solo un pelín nada más.

Una vez comido, Locke se dirigió a italiano para Erasmus, la clase por la que había esperado en la academia desde temprano. Pero en la puerta un hermoso cartel le comunicaba a nuestro protagonista que esa jornada no recibiría su dosis semanal del idioma de Raffaela Carrà. Pensando que el día comenzaba peligrosamente a llegar al temido punto en el que nada peor puede pasar, se le escapó el metro, haciendo que perdiera el tren de Seregno y tuviera que esperar una hora más para el siguiente. La espera tampoco fue muy amena, porque su mp3 empezó a fallar misteriosamente, y sus auriculares nuevos tampoco se oían gran cosa (sí, los viejos se habían estropeado). “Ya el día no puede ir a peor”, pensaba nuestro intrépido aventurero.

Ay, que palabras más desafortunadas.

Locke necesitaba sacar algo de dinero, así que lo primero que hizo al regresar al pueblo fue buscar un cajero. Ignoró uno cerca de la estación, ya que de paso pretendía pasar por el supermercado a comprar provisiones, y sabía que encontraría un cajero de su banco por esa zona. Después de caminar un rato, aún bajo la cada vez menos romántica lluvia, añadió dos cosas más a la lista: 1º: El super estaba cerrado, y 2º El cajero no funcionaba. Y eso que todavía no sabía que la partida del Little Big Planet no funcionaba tampoco.

Nuestro protagonista estaba frustrado, enfadado por el gran día que estaba disfrutando, intentando recordar qué tuerto le había mirado, qué salero había tirado, o que gato negro se le había cruzado. Incluso comenzó a elaborar una lista de pros y contras de aquel día, por si acaso estuviera exagerando más de la cuenta. Nop, ese día estaba siendo horrible, lo mirara por donde lo mirara. Difícil iba a ser arreglarlo. Casi imposible que este día no acabara siendo el peor de su estancia milanesa. Necesitaba poco menos que un milagro. Y de los gordos. Pensó “si el karma existe, ahora me va a pasar algo grandioso, inigualable”.

Y vaya si pasó.

Todavía hoy le cuesta creérselo. Le parece un sueño, un producto de su perturbada imaginación, un espejismo necesario para mantener su cordura. Enfrente del cajero Locke sabía que existía una tienda de videojuegos. “Quién sabe, ¿y si de repente veo algo barato que me guste? Maquillaría un poco tanto desastre”, pensaba. Desesperanzado, cruzó la calle, pasó la mirada por el escaparate y…volvió a pasarla. Había algo ahí. Era imposible, pero …ahí estaba. De todos los juegos que existen en el mundo, de todas las consolas posibles, en esa pequeña tienda de Seregno se encontraba el que Locke tanto había buscado en tiendas, en eBay, en otros países, continentes y puede que algún universo paralelo: El “Marvel vs Capcom 2”, juego cotizadísimo, inencontrable, impensable que estuviera en esa tienda. El chaval comenzó a saltar en plena calle, abrazó a su acompañante, y repitiendo para sí mismo “nopuedeser, nopuedeser…” se adentró en el negocio, y por 10 raquíticos euros se llevó su preciado tesoro a casa.



Locke jamás recordó ese día ya como un día terrible, sino como el del “marvel vs capcom 2”. Ni lluvia, ni trenes, ni clases de italiano para todtos … Ese día Locke volvió a casa infinitamente más contento de lo que salió, no parecía el mismo que unas horas atrás maldecía en esperanto. ¿Cómo iba a ser entonces un día terrible?

¿Moraleja? Elige la que más te guste:

1) El karma existe, aunque deja la tarea para el final.



2) Locke significa “suertudo quejicoso” en alguna lengua muerta.



3) Marvel siempre da alegrías.



PD: Manteneos alerta hasta fin de año (y después) porque, viendo lo reñido que va a estar el premio sorpresa y lo poco que falta para cierta entrega de premios, hemos decidido daros una última oportunidad: post a mansalva para que podáis explayaros a gusto. Luego no digáis que no ponemos de nuestra parte.

PD 2: Ah, y feliz semana blanca. No, espera…¿cómo era?

8 comentarios:

Carolina Bensler dijo...

Esto me recuerda a cada vez que violo la ley de Murphy con las tostadas / pizzas cuando se me caen por el lado de la masa y no por el condimento xDDDD.... ese día es de muy mala suerte seguro.

De hecho este domingo me pasó ahí en los Pirineos. Desayunando, se me cayó la tostada por el lado sin mermelada... y ya me fue todo el día prácticamente con mala suerte xDDD. No encontrábamos el teléfono de los taxis que subían a la montaña, llegamos al inicio de la ruta bastante tarde, casi atropellamos a dos gamos, casi morimos congelados xD, llegamos tan cansados que si no fuera prque pillamos cobertura andorrana no hubiéramos podido llamar a los taxis para que nos vinieran a buscar.... MI REFLEX MURIÓ.... en fin.. toda una historia que a ver si cuento que no tiene ningún desperdicio xDDDD.

Un besote!!!

Warrior dijo...

Feliz navidad entidades.

Warrior dijo...

Jeje si locke tiene suerte

Gaby dijo...

jijijiji

Miren que yo juraba que la historia iba a terminar con Locke siendo mordido por un perro.... Pero confieso que así me gustó más.


¡¡¡¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!!!!. :)

Locke dijo...

me quedo con la opcion 1 :D. Fue un milagro divino...habia buscado el maldito juego hasta bajo las piedras, y si lo encontraba (solo x internet), era muy caro. Aun no me lo creo!!

Feliz Navidad a todos :D

Dark Phoenix dijo...

yo creo claramente en la primera opción. Vaya suerte!!

más posts?? a mansalva?? ala pues, bienvenidos sean!! como luego no acabe en estas vacaciones los trabajos que debo hacer para clase os achucharé a mi Pepito Grillo particular... XDDDD

¡¡¡FELIZ NAVIDAD A TODOS Y TODAS!!!

Osukaru dijo...

Cabróooooooooon!. Yo también lo estoy buscando para la ps2!. Guaaaaaaaaaaaaaj!.

Te tenía que haber mordido un perro!!... Ñuff!.

Las Entidades dijo...

Carol: juas, te faltó encontrarte con el yeti y haber tenido que luchar a machete por Guerat...no espera, eso no habría sido malo, sólo...interesante.

Warrior: ay, lo stesso per te :p

Gaby: lo mismo que a Warrior ;)

Locke: si ya te lo decía...el karma siempre compensa tontuco.

DP: Perro ladrador...xD

Osukaru: ay, que mala es esa envidia corrosiva :p

Merci a todos ;)

PD: stesso significa "mismo" o "igual" ;)