lunes, 16 de julio de 2007

“Vi Veri Veniversum Vivus Vici”


En los días precedentes al estreno en cines de V de Vendetta dudaba mucho de la calidad de la adaptación al cine de una de las mejores historias que han surgido de la pluma de Alan Moore, debido principalmente a la sucesión de buenas críticas que había recibido. Y es que ya había tenido una mala experiencia con otra película basada en cómic a la que habían puesto como la **** en vinagre: Hellboy, de la que llegué a leer que era la mejor película basada en un cómic de la historia, mientras que a películas infinitamente mejores como Spider-man 2 o X-Men 2 (y podría poner más ejemplos de películas superiores a la del diablillo de Mike Mignola) se las trataba como “una más basada en otro cómic de superhéroes”, y porque no existe palabra que represente un bostezo, que si no la pondrían junto a la crítica. Claro que Hellboy estaba dirigida por el niño mimado por los españoles Guillermo del Toro, al que todo se le aplaude, mientras que a directores comerciales (Robert Rodríguez con Sin City) o novatos (Francis Lawrence con Constantine) se les menosprecia, o directamente se les demoniza.


Algo parecido ha ocurrido de un tiempo a esta parte con los hermanos Wachowski (a los que recomiendo cambiarse el apellido, porque es toda una odisea escribirlo, aunque no sea bien), en concreto desde que dieran a luz una de las mejores películas jamás hecha de ciencia ficción: The Matrix. Toda una sorpresa en el año 1999, a la que el público respondió como pocas veces he visto...y que la crítica obvió, o no quiso tener en cuenta cuando salió. La fama y el money hicieron que surgieran dos secuelas (sin tono peyorativo, no sean malos): la infravalorada “The Matrix Reloaded”, y la épica “The Matrix Revolutions”. Resultado: destrozo de la crítica a ambas películas, cuando lo cierto es que no divergían tanto de la primera entrega como hacían pensar sus detractores, que ahora sí parecían haber puesto en un pedestal a la primera, como si hubieran sido sus defensores acérrimos desde antes de su estreno. Todo esto además venía acrecentado por la actitud reservada de sus directores y guionistas, los hermanísimos, que recordemos, no cobran por ser estrellas mediáticas sino por dirigir, escribir, producir o supervisar películas, a los que empezaron a investigar y a sacar todos sus trapos sucios, ya fuera la transexualidad de Larry o el simple frikismo de Andy. Pero ellos no entran al trapo, por lo que la mejor manera de intentar molestarlos es destrozando sus películas para que la gente no vaya a verlas, como ocurrió con la tercera parte de la ya mentada trilogía, que era bastante superior a la segunda parte. Pero con V de Vendetta, la crítica lo ha tenido muy complicado.


¿Por qué? Pues uno de los muchos factores es que la dirección no recae en los Wachowski, sino en James “¿Hay alguien por ahí que sepa quien soy?” McTeigue, que si ofrece entrevistas, se muestra amable y comprensivo con la prensa, por lo que no hay nada que reprocharle, ¡qué pena! (aunque ya se ha dicho en numerosas ocasiones que McTeigue no es más que un peón al servicio de los Wachowski, llevándose el desafortunado calificativo de “hombre de paja” (jijiji)) Otro factor importante es que la historia no es inventada por los hermanos, sino por el nunca suficientemente admirado Alan Moore, que para los cinéfilos es un autor “a tener en cuenta”, como Frank Miller, aunque estos autores lleven más tiempo currando que ellos, dando lugar a obras literarias que serán recordadas durante mucho tiempo (sin ir más lejos, hace poco se realizó una encuesta en Gran Bretaña sobre cuáles eran los mejores libros de la historia británica, y la obra maestra de Alan Moore y Dave Gibbons, Watchmen, se encontraba entre los 5 mejores), por lo que, si critican la historia, estarán criticando a Moore, y no a los Wachowski. Pero el factor más importante de todos es que...


...V de Vendetta es una gran película.


El primer encuentro entre V y Evey Hammond, con un diálogo por parte de V que ya por él mismo vale la pena comprar la entrada, el “concierto” de V, el mensaje televisivo, la tortura de Evey, la vida de Valerie, o el origen de V: fragmentos tan logrados que no puedo sino aplaudir a su director, guionistas, actores (impresionante Natalie Portman, pero aún más inconmensurable un enmascarado Hugo Weaving, aparte de los demás actores que mantienen el nivel, como John Hurt, Stephen Rea o Stephen Fry (excelente la escena donde se muestra el programa de TV que presenta Fry, con música de Benny Hill incluída)), productores, músicos (la música es algo constante a lo largo del film), fotógrafos y al señor de la limpieza si es necesario. Han realizado una de las mejores adaptaciones de un cómic que recuerdo (la mejor desde, por lo menos Spider-man 2, a la que, con todos mis respetos, no llega ni a igualar). Mejor que la pretenciosa Hellboy, mejor que la inofensiva “Los 4 Fantásticos”, mejor que la (por más que les pese a algunos) IMPRESIONANTE “Batman Begins”, y mejor que la excelente calcomanía de Sin City.


¿La más fiel? No en su forma, sí en su fondo. Explícome: la película diverge de la novela gráfica británica en multitud de aspectos, ya sea por escenas suprimidas, como por otras inventadas; ya sea por escenas “cambiadas de sitio” (es decir, que ocurren antes o después de cómo se suceden en el cómic, como el concierto de V, o la retransmisión de TV) o por personajes ampliados (el de Stephen Fry), reducidos, o descartados. Existen algunas tramas secundarias del cómic que la película obvia, como la de la Sra. Almond, o algunas otras que no enumeraré para no cansar, mientras que otras son reflejadas en el film de una forma distinta, como el asesinato de la Voz del Destino, menos cruel que en la obra escrita, pero resuelta de manera magistral en la película de McTeigue. Son muchas las diferencias, pero no las diré todas para que la gente a la que le haya picado el gusanillo y quiera leerse la obra de Lloyd y Moore las descubra por sí misma. Sin embargo, al salir del cine, uno tiene la misma sensación que cuando finalizó la obra: las ideas que la historia pretende transmitir, por muchos cambios formales que hayan, siguen transmitiéndose de la misma y eficaz manera. Sigues quedándote con la sensación de haber sido testigo de una de las más bellas y originales metáforas sobre el poder y su empleo sobre el pueblo que se hayan escrito o rodado. Da igual que la relación entre V e Evey sea menos ambigua que en el cómic y más romántica (aunque no está de más señalar que, por lo que yo creo, cuando Evey besa a V, no besa al hombre, no siente una atracción hacia él, sino un respeto hacia su ideología, besa a la idea que la ha salvado de la sumisión, que le ha proporcionado un nuevo nacimiento...creo), que en el film haya desaparecido de alguna manera ese toque brittish, siempre presente en las obras (escritas) de Moore, o que algunas teorías del V fílmico resulten algo incoherentes (¿el repartir unas máscaras con su rostro simboliza la libertad, o el dominio sobre el pueblo que él reprocha a los gobernantes?): sigue siendo una pequeña gran película.


“Buenas noches, Inglaterra. Buenas noches a los servicios nacionales y a la V de Victoria.”


“Hola a la Voz del Destino y a la V de Vendetta” Alan Moore

2 comentarios:

cataplaf dijo...

Ésta sí la vi y me pareció muy buena, aunque dicrepo en cuanto al nivel de valoración. Lo que más me gustó fue la representación de nataly portman, cómo se desarrlla el mundo de V en cuanto a q nunca sabes quien es, la gran escena de todos con máscara incluso los pobres niños q no entienden nada y se convierten en víctimas, la plasmación del símbolo de V frente a los intereses del gobierno y las grandes escenas de V por tv (valga la redundancia).
PD: me dido primeee!!! je je
saludos

cataplaf dijo...

PD2:una sugerencia, sería posible poder añadir otro juego, por ejemplo el ahorcado o un crucigrama? (aclaración: el blog me parece genial así como stá iwalmnt, lo digo porque soy una viciada a los juegos pero tuve la mala suerte de toparme con un profesor en el colegio que hizo que me dieran dolores de cabeza pensar en matemáticas).
saludos y felichitate iwalmnt.